Instituto de Altos Estudios Históricos e Investigaciones Peruanas

 

El Dr. Jorge Puccinelli, director del Instituto de Altos Estudios Raúl Porras Barrenechea, pronunciando su discurso en el acto de inauguración del nuevo instituto. Preside la ceremonia el rectos de San Marcos, Dr. Mauricio San Martín y asisten el vicerector, catedráticos y los familiares del Dr. Porras.
El Dr. Jorge Puccinelli, director del Instituto de Altos Estudios Raúl Porras Barrenechea, pronunciando su discurso en el acto de inauguración del nuevo instituto. Preside la ceremonia el rectos de San Marcos, Dr. Mauricio San Martín y asisten el vicerector, catedráticos y los familiares del Dr. Porras.

 

La casa del Ilustre historiador Raúl Porras Barrenechea está convertida ahora en un centro de estudios. Se ha llegado a ello, por iniciativa del Dr. Jorge Puccinelli y la colaboración unánime de los familiares del Dr. Porras, quienes han cedido el local a la Universidad. Se ha establecido allí el Instituto de Altos Estudios Históricos “Raúl Porras Barrenechea”.

El acto de inauguración del Instituto mencionado tuvo lugar el 20 de diciembre (1964) último bajo la Presidencia del Rector de la Universidad de San Marcos, Dr. Mauricio San Martín. Asistieron numerosos catedráticos, intelectuales, diplomáticos, familiares del Dr. Porras y público en general.

Hablaron en esa ceremonia, el Presidente del Instituto, Dr. Jorge Puccinelli; el Dr. José Alvarado; el Sr. Fernando Llosa Porras y finalmente el Rector quien declaró inaugurado el nuevo Instituto.

Desde la antesala uno siente el ambiente acogedor y lleno de recuerdos. Las paredes están adornadas con cuadros de personajes históricos y familiares. Allí se encuentra también el diploma que acreditaba al Dr. Porras, como miembro correspondiente de la Real Academia de Historia de España desde 1944, y en otro ángulo se yergue una estatuilla del Dante. Los salones contiguos están llenos de cuadros, de anaqueles donde se encuentran los libros, amigos inseparables del maestro, ceramios de diferentes épocas y lugares y lo que es más característico, en esta casa evocadora de múltiples recuerdos: las figuras inconfundibles del Quijote y Sancho, ya talladas en madera, ya fundidas en metal. La mascarilla y la mano del autor de “Fuentes Históricas” las encontramos en el salón que le servía de gabinete de trabajo. Allí mismo, reposa entre sus instrumentos de trabajo y algunas prendas personales, un grueso álbum que data de 1900. En éste vemos la historia de Lima a base de fotografías, desde 1900 y seguramente hasta las postrimerías de su vida; encontramos también la evidencia de una vida consagrada al rastreo de fuentes, y el espíritu de un verdadero artesano que construye la historia con pasión indesmayable. La adaptación de un pequeño auditorium completa la pri­mera planta.

 El segundo piso está dedicado al Archivo y a un pequeño Museo. En ambos pisos se harán estudios de investigación, seminarios y se fomentarán toda clase de actividades culturales con el especial propósito de despertar en la juventud el espíritu de investigación por todo cuanto se refiere a las ciencias históricas, de la misma manera como lo propició el Dr. Raúl Porras Barrenechea.

Discurso del Dr. Puccinelli

El Instituto Raúl Porras Barrenechea abre hoy sus puertas a la actividad pública gracias a la donación, no muy frecuente en nuestro medio, de los doctores Fernando Llosa Porras y Félix Alvarez Brun, dignos herederos de la generosidad del maestro, quienes comprendiendo los altos fines de la institución, han querido contribuir a su buen funcionamiento en el mejor local al que podía aspirar: la casa del gran historiador, poblada de recuerdos de una vida plena de ejemplaridad. “Honrar la memoria de los muertos —ha dicho Pfeiffer—, conservar su imagen y así rescatar su existencia para la vida eterna: he aquí lo que siempre ha vuelto a hacer hombre al hombre. Al guardar fidelidad a los ausentes acredita la fortaleza de su corazón para elevar a inmutable su presencia sensorial, porque sólo es real y verdadera la vida que prevalece ante la faz de los muertos; la imagen de los ausentes tiene así un poder normativo y purificador”.

Al conmemorar en setiembre de 1961 el primer aniversario de la muerte de Raúl Porras, sus antiguos alumnos, sus amigos, sus discípulos, sus colegas, nos planteamos la necesidad de rendir un homenaje permanente a su preclara memoria que expresara con dignidad la gratitud y el reconocimiento de la Universidad y del país a su vigorosa personalidad intelectual, a su indoblegable gallardía moral, a su fecundo magisterio en el libro, en la cátedra, y en la vida. Presentamos en tal circunstancia al Consejo Universitario de San Marcos el proyecto de creación del Instituto Porras Barrenechea, como Escuela de Altos Estudios y de Investigaciones Peruanistas que fue aprobado por unanimidad y permitió coordinar y llevar adelante propósitos coincidentes planteados en esos días en el parlamento por el senador Arca Parró, en lo relativo a la publicación de las obras.

En 1964 los herederos del maestro Porras formalizan por Escritura Pública la donación de esta casa para que sirva de sede permanente al Instituto con la sola condición de la afectación del inmueble a la institución y que la Universidad mantenga en su presupuesto la suma que le tenía asignada, en forma que alcance para el cumplimiento de los fines del Instituto y considere, el aumento anual de dicha partida, en relación con el aumento del Presupuesto Universitario y el crecimiento del Instituto, independientemente de las donaciones o subsidios que pueda conseguir el Patronato del Instituto, los directivos de éste, de las personas o instituciones privadas, de los poderes públicos o de los organismos de ayuda internacional.

Por Resolución Rectoral del 2 de junio de 1964 se constituye la Junta de Administración del Instituto como unidad ejecutora que dirigirá, controlará y coordinará el funcionamiento de este organismo de vinculación académica interfacultativa interuniversitaria. La Junta está integrada por un representante del Rectorado, el Dr. José Jiménez Borja, por un representante de los herederos del Dr. Porras, el Dr. Fernando Llosa Porras, por el Presidente del Patronato, señor Manuel Mujica Gallo, por un representante de las Comisiones de Trabajo, el doctor Carlos Araníbar quien ejerce, además las funciones de Secretario de la Junta, y por el que habla, honrado con la dirección del Instituto, en sesión del 25 de Setiembre de 1964.

Debo en consecuencia, en virtud de disposiciones reglamentarias y académicas, dar breve cuenta de los fines de la institución y de la tarea desarrollada en este año de organización que se cierra con el acto de hoy.

Los fines del Instituto

El Instituto Porras Barrenechea se propone publicar los trabajos inéditos y las obras agotadas del maestro; preparar la edición de sus Obras Completas y compilar dentro de ellas los vo­lúmenes de Indagaciones Peruanas que reunirán sus ensayos dispersos; promover la investigación y las vocaciones en los campos que cultivó el fundador del Conversatorio Universitario; mantener el diálogo de los estudiosos de la realidad peruana y propiciar nuevos Congresos de Peruanistas; difundir sus trabajos mediante una revista y ediciones de libros; organizar el Museo y Archivo de los Escritores Peruanos.

Las Obras Completas

La edición de las Obras Completas, cuyo plan tenía en parte trazado el autor, reunirá —además de los libros capitales de Porras: “Cronistas del Perú”. “Fuentes Históricas Peruanas” “Pizarro el fundador”, “Pequeña Antología de Lima”— todos sus ensayos dispersos, bajo el título de Indagaciones Peruanas. Esta recopilación comprende los volúmenes “El Legado Quechua” en que se insertarán sus trabajos capitales sobre Mito y Épica Incaica. Los Pururaucas, La Leyenda Incaica, Notas para una biografía del yaraví, El Cuzco Imperial, Los Quechuistas del Perú, Quipu y Quilca y otros estudios que revelan su conocimiento, que es amor, del estrato más profundo de la cultura peruana que superficiales glosadores de su obra histórica parecen ignorar cuando presentan una imagen deformada del autor. El segundo volumen, La Huella Hispánica reúne sus ensayos sobre las ciudades del Perú, Francisco de Vitoria, Miramontes, Pedro de Oña, Antonio de León Pinelo, El Quijote, sátira contra la conquista de América y muchos otros.

El volumen tercero, titulado “Patriotismo, Liberalismo, Civilidad” presentará sus estudios predilectos sobre personajes y hechos de la independencia: El Congreso Constituyente de 1822, la Batalla de Junín, Unánue, Amante del País; Humboldt y Bolívar en el Perú; Olavide, Vidaurre, Arce, Sánchez Carrión, Pedemonte, Pezuela, Larriva; La literatura en los días de Ayacucho. El volumen cuarto Páginas Internacionales, comprende estudios sobre las relaciones del Perú en el orden espiritual e histórico: La influencia francesa en la cultura peruana; Viajeros italianos en el Perú; la Gran Bretaña y la Independencia peruana; Dos viajeros franceses, El Congreso de Panamá.

La sola enumeración de los principales estudios y ensayos de esta serie echa por tierra la especie que circula por ahí de que la obra de Porras es exigua o inferior a sus méritos. Ella refleja, por el contrario, la amplitud e importancia de su tarea histórica dispersa en revistas, folletos y prólogos, con frecuencia expropiada sin mencionar las fuentes y que serán reunidos en los volúmenes de Indagaciones Peruanas. Título modesto, acuso tímido como lo es el de los Comentarios Reales, pero que encierra la obra paciente de una vida consagrada a la investigación de las esencias patrios, sin atenea publicitarios, en ensayos capitulen entregados muchas veces a humildes publicaciones periódicas o como conferencias a instituciones de cultura, con desprendimiento y con generosidad de sembrador. Comisiones de trabajo integradas por especialistas de cada época tendrán a su cargo la coordinación de los diversos volúmenes de esta recopilación. En su edición definitiva el libro “Fuentes Históricas” incorporará todas las notas dejadas por el maestro y cada capítulo tendrá apéndices para actualizar la información bibliográfica de cada materia.

Libros publicados

Anticipándonos a la edición de las Obras Completas se han publicado dos libros que se encontraban agotados y que tenían gran demanda. Me refiero a “Fuentes Históricas Peruanas”, libro fundamental para el conocimiento del país que resume más de 30 años de esfuerzos del autor en el campo de la Historia, de la Geografía, de las Letras y de la Bibliografía Peruanas. La otra obra es la “Antología de Lima”, comparable al Tableau de París de Mercier o a nuestra clásica obra de Manuel Atanasio Fuentes, enriquecida en esta nueva edición con la publicación póstuma del ensayo “El río, el puente y la alameda” que sintetiza sus últimos estudios conectados con la cátedra que profesó en el Instituto de Urbanismo de la Universidad Nacional de Ingeniería.

Fomento de la investigación y de las vocaciones juveniles

Nuestro Instituto se propone además promover la investigación y fomentar las vocaciones en los campos que cultivó el fundador del Conversatorio Universitario, alentando tesis y trabajos de indagación histórica, literaria y en el campo de las ciencias humanas; crear seminarios y centros de estudio con plan amplio y elástico, como quería Alfonso Reyes para el Colegio de México: investigaciones individuales y de equipo, cursos y seminarios, invitaciones a sabios y especialistas, conferencias libres, dentro y fuera del Instituto, cooperación en otras empresas de cultura; publicación de una revista y ediciones que presenten los trabajos del Instituto, así como los estudios acerca de la personalidad y la obra de Porras. En este orden de cosas debemos mencionar la biografía que prepara el escritor José Mejía Baca, autor de la Vida de Mesones Muro, auspiciada por Porras con motivo de la Exposición Amazónica.

Seminarios y Centros de Investigación

Entre los Seminarios que funcionarán en 1966 tenemos el de Teoría de la Historia que ha aceptado dirigir Jorge Basadre y que esperamos sea el inicio de nuestro Centro de Investigacio­nes Históricas.

El profesor Silvio Julio que ha decidido poner al servicio de los investigadores del Instituto su excelente biblioteca americanista, donada a la Universidad, dirigirá un Seminario de Es­tudios Iberoamericanos e iniciará un curso sobre Historia Comparada de las Colonizaciones española y portuguesa. Nos proponemos trabajar en estrecha cooperación con el Instituto de Estudios Andinos, hoy renovado con la presencia de dos jóvenes y valiosos inves­tigadores y peruanistas, los profesores Pierre Duviols y Jean Piel. Se ha confiado al Dr. José Alvarado Sánchez la organización y dirección de un Centro de Investigaciones y Estudios Latinoamericanos en coordinación con las Facultades de Letras, Derecho y Ciencias Económicas y con la Academia Diplomática de lo que es subdirector. Se ha bosquejado el plan para un Centro de Estudios Geográficos y Etnológicos, con especial énfasis en los problemas de nuestra Amazonía.

Se han dictado en nuestros locales organizados por el departamento de Cursos Especiales, tres cursillos sobre Cultura Francesa, Cultura Italiana y Cultura Israelí, con el patrocinio de las respectivas misiones diplomáticas.

Mantener el diálogo sobre la realidad peruana

El Instituto quiere ser un centro de estudios peruanistas que vincule a los investigadores del país y del extranjero, para desarrollar y exponer sus trabajos en las aulas del Instituto, en su revista y en las colecciones de libros que publique. Propiciará, de conformidad con lo establecido en la escritura de constitución de julio de 1964 la convocatoria periódica de nuevos congresos de peruanistas para mantener vivo el diálogo entre los estudiosos de la realidad peruana en su contexto americano y universal, que se iniciara en 1951 con motivo del Primer Congreso Internacional de Peruanistas, reunido en Lima bajo la presidencia de Raúl Porras Barrenechea; a este propósito participará en la organización del Segundo Congreso Internacional de Peruanistas que se proyecta para el próximo año, con ocasión del centenario republicano de nuestra Facultad de Letras.

La unidad académica de la universidad peruana

Organizará cursos de postgraduados, conferencias o cursillos a cargo de catedráticos e investigadores del país y del extranjero, para el perfeccionamiento académico de los graduados o egresados de las Universidades Peruanas, en coordinación con éstas, teniendo en cuenta que la obra y la docencia de Porras vincula a los miembros de la Universidad Peruana, que él concibió con sentido unitario y de integración pues ejerció su magisterio no sólo en su Alma Mater, la Universidad de San Marcos, sino también en la Universidad Católica del Perú, en el Instituto de Urbanismo de la Universidad Nacional de Ingeniería y como profesor visitante y honorario de las Universidades Nacionales de Arequipa, Cuzco y Trujillo.

El museo y archivo de los escritores peruanos

En la segunda planta de su local, con entrada por la calle Alfonso Ugarte 179, el Instituto organizará el Museo y Archivo de los Escritores Peruanos. En él se reunirá y presentará, con sentido didáctico, todo el material evocativo que sea posible reunir: manuscritos originales, fotografías, óleos, esculturas, recuerdos personales, primeras ediciones, reproducciones facsimilares. Ofreceremos esquemas cronológicos, cartas complementarias de Geografía Literaria, etc. y, en conjunto, un cuadro de la evolución de nuestras letras que sirva para mantener vivos el recuerdo y la enseñanza de las grandes figuras de nuestra cultura. El punto de partida de este museo y archivo —el primero en su género en el país— estará constituido por los documentos, manuscritos e iconografía reunidos en vida por el Dr. Porras, quien organizará en 1933 una Exposición Evocativa de Palma y en 1942 la Exposición Amazónica. Utilizaremos igualmente el material reunido para la Exposición de Homenaje a Porras que organizáramos en 1961 en el viejo local de la Facultad de Letras y luego en el Banco Continental. El Instituto formula un llamado a todas las personas o Ins­tituciones, que puedan ofrecer, por donación, canje o venta, manuscritos, fotografías, y en general los elementos documentales de nuestros escritores para presentarlos en este museo, que sólo aspira poner en evidencia ante la comunidad la riqueza y valor de nuestras letras. Por otro lado, una vez reunido y presentado todo este material, será posible organizar muestras rodantes y exposiciones en el país y en el extranjero, mediante la reproducción fotográfica ampliada de los paneles que se presenten.

El Instituto debe expresar su gratitud a Fernando Llosa Porras y a Félix Alvarez Brun.

El espíritu del Instituto

Hay entre los papeles de Porras una página que puede servir de inspiración y de aliento en los propósitos generales que animan al Instituto. Es necesario —nos dice— “mantener la unidad de espíritu entre las diversas disciplinas para una coordinación entre las diversas ramas de la ciencia”.

Formar un ambiente ético y cultural que estimule el desarrollo de las vocaciones juveniles para el estudio desinteresado de la ciencia, que fortifique el sentimiento patriótico y el de solidaridad humana, lejos de todo prejuicio divisionista y prepare a los estudiantes para intervenir en los destinos nacionales con una voluntad de servicio y un alto sentido de su responsabilidad social.”

“Afirmar el espíritu de libertad entre profesores y alumnos por el respeto y la tolerancia para todas las ideas y el derecho a su expresión, sin subordinación a ninguna ideología particular o propósito de propaganda, siempre que se halle encaminada a la investigación de la verdad.”

“Asegurar el decoro de profesores y estudiantes, estimulando su acercamiento y su vinculación en la común tarea de aprender; velar por el bienestar y la seguridad de la profesión de maestro y proteger al estudiante, en su vida espiritual y material, durante su paso por la universidad asegurando el destino de los que trabajan por la ciencia”.

“Favorecer el intercambio cultural con las universidades de América y del mundo a fin de enriquecer los conocimientos y desarrollar el espíritu de comprensión y cooperación internacional.”

El Instituto quiere expresar su agradecimiento a todos los que han contribuido a convertir en realidad esta iniciativa de orden cultural: al Consejo Universitario que aprobó su creación como el mejor homenaje a los eminentes servicios prestados a la Universidad y al país por el maestro Porras; a Fernando Llosa y a Félix Alvarez Brun, que han donado la residencia como sede insustituible del Instituto; al señor Rector y a las autoridades universitarias que han ofrecido facilidades para la marcha de la institución; al Parlamento, del que fue miembro Porras por multitudinaria elección popular, por haber asignado una partida que ha hecho posible iniciar la publicación de los libros así como la restauración y equipamiento del local; a los miembros de la Junta de Administración que sin percibir sueldo por su tarea han dedicado su tiempo y su consejo y han servido desinteresadamente a la obra; al reducido personal del Instituto que ha trabajado con dedicación y entusiasmo en las complejas tareas de organización y restauración del local para adecuarlo a las necesidades del Instituto; una mención especial a Renée Bueno que a su labor incansable ha unido la generosidad y el desprendimiento al donar sus haberes para el futuro mausoleo del maestro. Toda esta cooperación y la que se nos ha ofrecido, así como la prestante presencia de tan numeroso y calificado público en este acto inaugural, prueba una vez más que el nombre y la obra de Porras siguen uniendo a muchas gentes en los altos propósitos patrióticos y de cultura que animaron su vida y nos reafirme en la idea de que el país requiere para sus mejores empresas despojarse de rencillas y odios que cultivan los profesionales de la división, para lograr lo que persiguió el maestro, la unidad, la conciliación y la síntesis en las premiosas tareas que el Perú y nuestro tiempo reclaman impostergablemente y que Vallejo, unido por muchas razones al nombre de Porras formuló en la invocación “tenemos, hermanos, muchísimo que hacer”.

Anhelamos que, con el apoyo de los Poderes Públicos, de la comunidad, a la que solicitamos su cooperación y de la Universidad Peruana, por cuya unidad trabaja en el plano académico, pueda llevarse adelante esta obra ya en marcha, que ha de ser patrimonio de sucesivas generaciones. La generosa donación de los herederos del maestro ha permitido que esta casa, construida a comienzos de siglo, en la que transcurrió la mayor parte de su existencia hasta su muerte, en donde escribió casi todos sus libros, ensayos y trabajos históricos y literarios, hogar ligado indisolublemente a la figura dulce y venerable de su madre la señora Juanita, ante cuyo recuerdo rindo homenaje reverente; hogar que frecuentaron los maestros, colegas y discípulos y en el cual se gestaron generosas empresas que marcan hitos en la historia de la cultura patria como el Conversatorio Universitario, la Semana de Palma, la defensa de nuestros derechos territoriales, la Exposición Amazónica. El Congreso de Peruanistas, continúe siendo lo que siempre fue: un claustro interuniversitario peruano y un aula de San Marcos abierta a la cultura universal y a todos los investigadores, estudiantes y maestros del país.

Fuente:

“GACETA SANMARQUINA” Nº 20. Enero de 1966, páginas 4 y 5.